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¿Cómo dejar de ser avalista de un préstamo hipotecario?

Suele ser común que al pedir un préstamo hipotecario (nosotros te recomendamos que si estás interesado, le eches un ojo a PrestamosHipotecarios.net), los bancos y financieras privadas exijan que el solicitante presente un avalista (por lo general, algún familiar) a manera de garantía.

Dicho avalista será el encargado de garantizar, a través de uno o más bienes de su propiedad, que el solicitante o prestatario pagará a la entidad bancaria todas las cuotas establecidas para la devolución del crédito otorgado, lo que significa que, en caso de incumplimiento, el banco tendrá la capacidad de embargar los bienes pertenecientes al avalista.

Por lo que frente a dicha situación, numerosos avalistas suelen preguntarse qué posibilidades existen y cómo pueden dejar de ser avalistas de un préstamo hipotecario, y  es justamente de eso de lo que estaremos hablando en este post.

¿De qué manera dejar de ser avalista de un préstamo hipotecario?

A fin de dejar de ser avalista de un préstamo hipotecario y lograr liberarse de la responsabilidad que supone ser un avalista a causa de las exigencias de los bancos, existen diversas alternativas a las cuales recurrir.

Para empezar hay que preguntar a la entidad bancaria si se encuentra dispuesta a realizar dicho cambio en cuanto al préstamo solicitado con este, sin embargo hay que tener en cuenta que el proceso de negociación con el banco probablemente será bastante complicado, ya que eliminar al avalista significa que la hipoteca otorgada contará con menores garantías de pago.

Es posible tratar de negociar distintas soluciones con la entidad financiera para dejar de ser avalista de un préstamo hipotecario, ya que hay distintas opciones que podrían ayudar a conseguirlo, por ejemplo las siguientes:

Reemplazar el avalista

Esta suele ser la alternativa más aceptada entre los bancos, debido a que la misma supone que el prestatario tendrá que conseguir y presentar a otra persona que por lo menos, disponga de la misma capacidad de solvencia que tenía el avalista anterior.

Después será necesario solicitar el cambio a la entidad financiera, la cual deberá evaluar su aceptación.

Además, cabe señalar que dicho cambio de avalista generará un gasto adicional para el interesado, ya que será preciso llevar a cabo la escritura de hipoteca.

Cambiar avalista personal por aval material

Otra alternativa, parecida a la anterior, consiste en suplir el aval personal por alguna otra clse de aval, sea económico y/o material, por ejemplo, alguna propiedad inmobiliaria. Al igual que en el caso previo, esta alternativa deberá ser igualmente aprobada por el banco, y también genera una novación de la escritura de hipoteca.

Solicitar baja del avalista por garantía suficiente

Se trata de la alternativa o solución más complicada. Para comenzar, resulta preciso pagar con antelación una parte considerable del crédito préstamo y que el mismo sea hipotecario.

En estos casos es posible tratar que el banco elimine al avalista sin tener que ampliar garantías o presentar algún otro aval; sin embargo, suele ser complicado que el banco acepte, aunque cuando la hipoteca se encuentra casi totalmente pagada el inmueble será suficiente garantía para el préstamo.

Subrogar la hipoteca en otra entidad

En aquellos casos donde la entidad financiera no acepte ninguna de las alternativas anteriores, aún existe la posibilidad de subrogar la hipoteca en alguna entidad financiera diferente.

Para esto, será preciso disponer de la aprobación de esa nueva entidad, la cual también cobrará una determinada suma por el estudio de la operación. Asimismo, habrá que hacerse cargo de los gastos notariales, como del registro de la hipoteca.

Eliminar el avalista de una hipoteca de forma unilateral

La mayor parte de los avalistas suelen actuar de esta manera de acuerdo a las mismas cláusulas estándar usadas por cualquier tipo de hipoteca.

Dichas cláusulas comprenden, entre otros aspectos, la renuncia expresa a los derechos que acreditan la figura del aval personal, incluyendo el derecho de división, exclusión y también de orden de hipoteca.

Dicha cláusula genérica ha sido usada sin informar a los avalistas, causando que múltiples sentencias judiciales la terminarán declarando como una cláusula nula, lo que significa que después de comenzar algún proceso judicial contra el banco, numerosos avalistas han logrado acabar con su afianzamiento personal.

Vía legal

Al considerar que el contrato del préstamo presentaba cláusulas abusivas con relación a los avalistas, acudir a la vía legal a través de una demanda sería la última alternativa para dejar de ser avalista de un préstamo hipotecario.

¿En qué consisten los avalistas hipotecarios?

El aval se trata del contrato a través del cual una persona se encarga de garantizar que el prestatario cumplirá con cada una de las obligaciones que ha adquirido.

De acuerdo a la definición proporcionada por el Banco de España, los avalistas hipotecarios son aquellos que asumen el pago de alguna deuda contraída por otra persona en caso de que la misma incumpla con el pago.

Así, entre las entidades financieras y bancarias suele ser común que, al presentarse alguna persona solicitando un préstamo hipotecario, se le exija que presente un avalista (sean sus padres o algún otro familiar) que se asegure de garantizar el pago del mismo con todo su patrimonio, lo cual les convierte entonces en avalistas hipotecarios.

En este sentido, en numerosos casos las entidades suelen exigir que los avalistas hipotequen su propio inmueble como garantía para el préstamo otorgado a algún tercero (pudiendo ser familiares e incluso una sociedad), aunque no presenten ninguna clase de interés económico en torno a la operación que se pretende llevar a cabo.

 

 

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